Meditación para disipar el enojo interno y adquirir el ser neutral

Disipar enojo interno

1. Siéntate derecho con las piernas cruzadas. Ojos cerrados. Con los codos relajados hacia abajo, extiende los antebrazos paralelos al suelo. Aprieta fuertemente tus manos en puño dejando los pulgares fuera del puño. Canta “Jar, Jar, Jar…” desde el ombligo; con un movimiento fuerte y rítmico lleva tus antebrazos hacia el diafragma, el puño izquierdo queda por encima del derecho. El movimiento es muy fuerte pero sin tocar el cuerpo. Continúa durante 11 minutos.

Para concluir, inhala profundamente, sostén durante 15 segundos con las manos en puño frente al diafragma, apriétales como nunca antes lo has hecho. Exhala, repite dos veces más y relaja.

2. Aún sentado, con los ojos cerrados, coloca ambas manos sobre el corazón. Entra en una meditación profunda y calmada. Mientras confías en la no-existencia, siente e imagina la no-existencia. Déjate ir… equilibra la energía, el poder creado en la primera parte de la meditación debe ser reemplazado por el propio ser neutral. Continúa durante 11 minutos. Durante la última mitad de la meditación puedes cantar el “Eterno Sol

(Versión de Har Bhajan Kaur). Relájate.

Si realizas esta práctica diariamente durante algunos días, el enojo interno (por el cual sufres y el cual sale a nivel subconsciente de muchas formas a través de tu personalidad) desaparecerá. Proponte a ti mismo eliminarlo, ¿para qué sufrir? Es un ejercicio poderoso. Después de realizarlo entrarás en un estado de éxtasis. Una vez que el enojo interno haya salido, con lo único que te quedarás es con sabiduría.

Fuente: Meditaciones de Yogi Bhajan para el nuevo milenio